Mercadeo en Internet: La era del consumidor frugal
01.12.10
El mercadeo en Internet está hablando el mismo idioma que los clientes y manejando expectativas similares. El clima económico y una nueva generación de consumidores cautelosos están cambiando la forma en la que los anuncios funcionan.
Si usted prende el televisor, se dará cuenta de que los anuncios son un poco más modestos de lo que antes solían ser. Tiene cierto aire a testimonio, casi como si quisieran hablar con nosotros (y no hablarnos A nosotros).
Es momento de devolver los tigres albinos a la naturaleza y colgar los trajes de lentejuelas, señores.
Lo austero está pegando.
¿Qué le pasó al mercadeo?
Mientras los profesionales del mercadeo se daban palmaditas en la espalda por sus campañas absurdas, el mundo estaba enfrentando una crisis. Las mismas compañías que estaban tratando a los clientes como un mal necesario, estaban cerrando sus operaciones, despidendo a todo el mundo y despertándose en una realidad cada vez más confusa.
Alguien se dio cuenta de algo: en este punto, a nadie le interesaba lo que las compañías tenían por decir. Gracias al internet (una fuente confiable y económica), ellos investigaron en búsqueda de opiniones e impresiones de otros.
Finalmente logramos aceptar que la publicidad, como la conocíamos, estaba un poco rancia.
¿Qué cambió?
- Las opiniones se hicieron más importantes que la publicidad.
- La difusión era más relevante que el presupuesto invertido en las campañas.
- El posicionamiento de marca pesaba más que las listas tradicionales de beneficios.
- La jerga de negocios cedió ante a un lenguaje más personal y humano
- El valor agregado se volvió un factor crítico en este punto.
¿Qué hacer como profesionales del mercadeo?
Es momento de hacer eso a lo que nos rehusamos por siglos: intercambiar información directamente con los clientes.
Claro: tener estadísticas, gráficos y cifras ayuda a poner su campaña de mercadeo en perspectiva, pero la tecnología (y la evolución de las redes sociales) creció en una forma que le permite tener un contacto directo con sus clientes y prospectos.
Es hora de levantarse y, de hecho, disfrutarlo. Austero no significa “pobre”. Significa darle importancia a las pequeñas cosas.